Unicornios
Historia
La primera descripción por escrito de un unicornio fue dada por Ctesias alrededor del año 398 a. C., en uno de sus libros sobre la india, “Indica”.
“Entre los indios… hay asnos salvajes tan grandes como caballos, algunos incluso más grandes. Su cabeza es de color rojo oscuro, sus ojos azules y el resto de su cuerpo blanco. Tienen un cuerno en la frente, de un codo de largo. Las limaduras de este cuerno, si se administran en una poción, son un antídoto contra los venenos. Este cuerno, desde la base hasta aproximadamente dos palmos de ancho, es de un blanco purísimo, donde se estrecha hasta una punta afilada de color carmesí llameante, y en el centro es negro. Con estos cuernos se hacen copas para beber, y quienes beben de ellas no sufren ni convulsiones ni la enfermedad sagrada. No, ni siquiera les afectan los venenos, si beben de estas copas antes o después de ingerirlos…”
Unicornio de Ctesias
Cabe aclarar que Ctesias nunca llego a la india y que esta descripción fue tomada de relatos ya existentes, dadas por los viajeros de la ruta de seda. Se cree que podría coincidir con la caracterización fantasiosa de un animal real, como el rinoceronte indio. Ctesias continua:
”Este animal es sumamente veloz y poderoso, de modo que ninguna criatura, ni caballo ni ningún otro, puede alcanzarlo... No hay otro modo de capturarlos en la caza que el siguiente: cuando llevan a sus crías a pastar, si se ven rodeados de muchos jinetes, se niegan a huir y abandonar a sus crías. Luchan con estocadas de cuerno; patean, muerden y golpean con fuerza hiriente tanto a los caballos como a los cazadores; pero perecen bajo los golpes de flechas y jabalinas, pues no pueden ser capturados vivos. La carne de este animal es tan amarga que no es comestible; se caza por su cuerno y su hueso del tobillo.”